
Nutrición terapéutica: Adaptar la dieta a la enfermedad
Nutrición clínica durante enfermedades y tratamientos médicos
¿Padece una enfermedad o está siguiendo un tratamiento que requiere una alimentación específica?
En estos casos, la alimentación forma parte integral del tratamiento médico y del cuidado de su salud.
Desde el momento del diagnóstico, independientemente del tipo de tratamiento (medicación, quimioterapia, terapia hormonal, corticoides u otros), un acompañamiento con una nutricionista especializada en patologías es fundamental para:
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Mantener o recuperar un adecuado estado nutricional
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Optimizar la respuesta y la tolerancia a los tratamientos y medicamentos
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Prevenir la desnutrición y la pérdida de masa muscular
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Preservar las funciones físicas
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Mejorar la calidad de vida durante el tratamiento
Un seguimiento nutricional personalizado permite adaptar la alimentación a su enfermedad, reducir complicaciones y favorecer una mejor evolución clínica.
Para beneficiar de un seguimiento realmente adaptado, es fundamental acudir a una dietista-nutricionista especializada en su patología.
La nutrición clínica requiere conocimientos específicos. Por ello, es importante asegurarse de que su formación y experiencia profesional estén alineadas con sus necesidades médicas particulares.
Elegir una nutricionista especializada en enfermedades crónicas o tratamientos médicos permite recibir un plan alimentario personalizado, seguro y basado en evidencia científica.
Principales áreas de especialización:
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Obesidad
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Desnutrición
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Cáncer y manejo de los efectos secundarios relacionados con el tratamiento
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Fatiga, estrés y falta de energía relacionados con una enfermedad.
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Prediabetes (resistencia a la insulina) y diabetes tipo 1 y tipo 2
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Intolerancia al gluten (enfermedad celíaca), alergias alimentarias
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EII: colitis ulcerosa (CU), enfermedad de Crohn
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Problemas digestivos: hinchazón, gases, estreñimiento, reflujo, relacionados o no con una enfermedad.
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Enfermedades cardiovasculares y reumatológicas (osteoartritis, osteoporosis, etc.)
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Adicciones: tabaco, azúcar, trastornos alimentarios tipo bulimia.
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Dolor crónico
